De lo que no se está hablando mucho es de la ola de inversiones ecuatorianas que ya llegó al Perú y que de manera mucho más silenciosa está auscultando y arriesgando en diferentes oportunidades de negocio. Agroindustria, alimentos, “retail”, textiles y bienes raíces son los sectores preferidos —por ahora— para los capitales ecuatorianos.
Las motivaciones son diferentes a las de los inversionistas de Chile. Inestabilidad política en Ecuador y el TLC del Perú con EE.UU. son los impulsores principales de este movimiento de capitales. Los modelos de inversión son inclusive más creativos. No solo están comprando empresas locales: están también a la caza de marcas locales con alta recordación pero subexplotadas.
El esquema preferido es el de asociarse con empresarios locales y, a través de una fuerte inyección de capital, lograr que la empresa dé un salto importante en cobertura y participación de mercado. En otros casos, están abriendo operaciones en el Perú solo como punta de lanza para estudiar la reacción de los competidores y luego negociar la adquisición de la empresa competidora local con argumentos de negociación algo más intimidantes (“si no me vendes, te voy a desaparecer del mercado”).
Moraleja: vale la pena estar preparado para aprovechar esta oportunidad. Identifique empresas similares en Ecuador a las que les podría interesar tener operaciones en el Perú. Acérquese a ellas. Tome la iniciativa y proponga explorar la posibilidad de hacer algo juntos. ¡Hay mucho dinero en el norte y quiere viajar al sur! |